Vega vivía abandonada en un pueblo. Los vecinos le daban de comer pero nadie le ofrecía un hogar.
Paríó en las calles y buscaron casa para sus cachorros pero no para ella, hasta que un chico se apiadó de su situación y nos pidió ayuda.
Desde entonces vive con nosotros esperando que alguien le abra las puertas de su corazón.
La adopción de todos nuestros animales pasa por un riguroso proceso de selección de su adoptante que les asegura el futuro que merecen. El adoptante acepta la realización de visitas y llamadas de seguimiento y aportación de vídeos o fotografías a lo largo de la vida del animal y de forma periódica. Todos nuestros animales se entregan identificados, desparasitados, vacunados y esterilizados o con compromiso de esterilización. En el caso del incumplimiento de las condiciones de adopción, se iniciarían las acciones legales pertinentes para la recuperación del animal.