Sam fue encontrado vagando por un pueblo y la misma persona que lo rescató le volvió a abandonar.
Fue recogido nuevamente por una protectora en la que se estaba volviendo invisible, y con el fin de encontrarle una nueva oportunidad ha llegado a ADAYRA.
La adopción de todos nuestros animales pasa por un riguroso proceso de selección de su adoptante que les asegura el futuro que merecen. El adoptante acepta la realización de visitas y llamadas de seguimiento y aportación de vídeos o fotografías a lo largo de la vida del animal y de forma periódica. Todos nuestros animales se entregan identificados, desparasitados, vacunados y esterilizados o con compromiso de esterilización. En el caso del incumplimiento de las condiciones de adopción, se iniciarían las acciones legales pertinentes para la recuperación del animal.